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lunes, 3 de noviembre de 2014

Sin "magic" y sin "moonlight"

Magic in the Moonlight (2014)
Woody Allen

Magic in the Moonlight es una historia de amor que no conmueve. Stanley, el mago que no cree en las ilusiones, es un personaje apático que no desarrolla una interioridad psíquica ni emotiva. Es un personaje demasiado pobre. No me convence. El libreto dice que debe actuar como si hubiese descubierto que el amor es una ilusión verdadera. Pero no lo descubre verdaderamente.

El narrador testigo de Allen es un narrador que hace devenir a sus personajes; sus miradas, sus comportamientos, sus gestos moldean las personalidades. Así suele construir las historias. En Magic in the Moonlight, los personajes no poseen vida, no enamoran. Las piezas no logran acomodarse. Me cuesta admitirlo, pero Magic in the Moonlight es una película incompleta. Me resulta extraño, pero la operación se invierte: los detractores de Allen, aquéllos que no apreciaron Blue Jasmine por considerarla superficial, disfrutaron esta historia sin profundidad. 

Magic in the Moonlight no me enamora porque, precisamente, carece de una historia de amor. El título le queda grande.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Allen y el espectador que no ve

Blue Jasmine (2013)
Woody Allen

Blue Jasmine es un filme típicamente woodeliano: los personajes pasan como a través de una vidriera; se exhiben, se muestran, pero no se comprometen con las exigencias del espectador que quiere sen-tir-lo-que-e-llos-sien-ten. El narrador en el cine (ese conglomerado de instancias) y su heterogénea complejidad de procedimientos fílmicos es, en Woody Allen, como diríamos en literatura, un narrador "testigo", porque no reproduce el universo interior de los personajes, sino que se limita a contar eso que estuvo allí. Este narrador woodeliano (¡mezquino, mezquino!) sólo (des)ordena el acontecer de los eventos y el andar de los personajes (con mayor o menor precisión, con más o menos justicia), pero no comparte ese saber de la omnisciencia narrativa literaria decimonónica. Sin embargo, en Blue Jasmine, el ingenio de Allen es doble, porque el tratamiento superficial de la diégesis es también el argumento (la materialidad del filme, la sustancia). "Piense, luego vea" parecen decir los personajes de Blue Jasmine. "Vea, luego interprete".


Como es habitual, los estereotipos que Allen (re)produce son expuestos en el escaparate woodeliano, con disparidad, para producir el contrapunto con el cual una historia es posible. La mujer frívola y materialista, y la mujer ordinaria sin expectativas materiales; el esposo infiel y corrupto pero rico y elegante, y el pretendiente simplón, fracasado pero sensible. Ambas parejas, en su disparidad, rezuman vulgaridad. Ésta es la clave para ver e interpretar Blue Jasmine


Los dramas woodileanos no pueden ser más realistas. Pero el espectador debe reponer.

domingo, 8 de julio de 2012

A Roma con amor (e ironía, y acidez, y sarcasmo...)

Título: To Rome with Love (2012)
Director: Woody Allen
Nacionalidad: EE.UU.
Valoración: Recomendable (una comedia saludable)

Las historias proliferan. Los personajes deambulan. La ciudad como espacio del relato. El diálogo como técnica narrativa. La (in)fidelidad, la nostalgia, la trascendencia, la realización personal. El simulacro, la parodia. El narrador y el meta-narrador. La conciencia personificada. Los viajes imaginarios. Un nuevo filme de Woody Allen.
Roma, la ciudad, ni arquetípica ni naturalista, funciona como excusa (y punto de confluencia espacial) para que una serie de personajes deambulen en busca de sus propios destinos, azares y eventualidades.
En To Rome with love, los lugares comunes (la ópera, la arquitectura, el amor, el sexo, la fama) devienen parodias típicamente woodelianas.

lunes, 4 de julio de 2011

Volver al futuro (en una París surrealista)

Título: Midnight in Paris
Director: Woody Allen
Nacionalidad: EE.UU.
Año: 2011
Valoración: Recomendable

Un ingenuo pero lúcido escritor americano se sumerge en sus más vastas ensoñaciones en búsqueda de una genuina razón para sus letras. Dalí, Picasso, Stein, Hemingway y tantos más conviven en sus alucinaciones y le revelan progresivamente los encantos del arte moderno y la trascendencia de su más auténtica escritura. Mientras tanto, en el mundo de lo real, descubre, en medio de un drama típico de comedia romántica americana, sus afectos más cotidianos. La experiencia surrealista ("época dorada"), utópica pero reveladora, colabora para que Gil Pender (papel a la medida de Owen Wilson) descubra el verdadero valor del presente.

Como anticipa el afiche, Woody Allen reproduce en Midnight in Paris una París llena de luces, psicodélica y cosmopolita.

sábado, 4 de junio de 2011

Physics or Psychics?

Título: Whatever Works
Director: Woody Allen
Nacionalidad: EE.UU.
Año: 2009
Valoración: Recomendable

Whatever works pone en escena la búsqueda de respuestas filosóficas a la existencia social humana. Relaciones bizarras, resoluciones inesperadas y destinos inciertos de los personajes, que transitan (deambulan en el peor sentido del término) el filme, trazan toda una serie de especulaciones sobre la vida en sociedad del mundo occidental.
Boris (Larry David), personaje que repele los clichés y la proliferación de lo moronic de la sociedad, vive una extravagante vida anti-americana e interpela directamente al espectador con sus reflexiones teñidas de la típica acidez woodeliana.

Larry David se viste de actor. Y la cosa funciona.